jueves, 14 de marzo de 2013

HUMILLACIÓN: CLAVE PARA SER ESCUCHADOS POR NUESTRO DIOS



Meditar: 2 Crónica 7:12-15


“Y apareció Jehová a Salomón de noche, y le dijo: Yo he oído tu oración, y he elegido para mi este lugar por casa de sacrificio. Si yo cerrare los cielos, para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonare sus pecados, y sanare su tierra. Ahora estarán abiertos mis ojos, y atentos mis oídos, a la oración en este lugar”

La humillación es una de las claves para una oración escuchada y contestada, este es el secreto a voces, pues la Biblia no solo lo declara, sino también muestra ejemplos en los cuales esta palabra se cumple.

 Santiago 4:6 dice “Dios da gracia a los humildes y resiste a los soberbios”, el apóstol Pedro en 1° Pedro 5.6 nos declara “humillaos bajo la poderosa mano de Dios, y el os exaltara cuando fuere tiempo” Esta base bíblica esta alineada con lo que Dios le dice a Salomón acerca de la humillación, ahora te daré un ejemplo práctico y bíblico de este principio.

 En el capitulo 10 del libro de Daniel se relata un episodio que nos mostrara la importancia que Dios le da a la persona que aprende a humillarse ante la Su presencia.

Allí encontramos que Daniel, en una tremenda crisis, dispone su corazón a entender y humillarse delante de la presencia de Dios, entonces es escuchada su oración. El relato nos cuenta que el mismo ángel Miguel es enviado a Daniel y le dice “Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento. Al principio de tus ruego  fue dada la orden, y yo he venido  para enseñártela, porque tú eres muy amado”.(Daniel 9:22-23)

REFLEXIÓN:

Tú capacidad de humillarte delante de la presencia de Dios, abrirá Sus oídos, recuerda que la soberbia y la altivez te alejan de El, pero tu humillación te acerca a Dios.


 



sábado, 9 de marzo de 2013

LA CONFIANZA EN LA ORACIÓN


MEDITAR: 1 Juan 5:14

“Y esta es la confianza que tenemos en él,
que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye”.

Debemos tener confianza en cada área de nuestras vidas. La oración es una de las maneras en que podemos mostrar que nuestra confianza está en Dios. Si oramos por los problemas, en vez de afanarnos y tratar de solucionarlos nosotros mismos, estaremos diciendo con nuestras acciones: “Señor, confío en ti en esta situación”.

Creo que muchas veces oramos y después nos preguntamos si Dios escuchó. Nos cuestionamos si hemos orado suficiente tiempo o correctamente, si usamos las fases correctas, suficientes pasajes bíblicos, etc. No hay efectividad en la oración si lo hacemos de esta manera. Tenemos que orar con fe.

Dios me ha estado animando a darme cuenta de que una oración simple, con fe, es suficiente. No tengo que repetir las cosas una y otra vez. Me escucha la primera vez. No tengo que usar palabras rebuscadas. Puedo ser yo misma, confiar que me escucha y me comprende.

Debemos presentar nuestras peticiones, creer que Dios nos oye y que nos contestará en el momento apropiado.

Ten confianza en tus oraciones. Cree que Dios escucha aun las más simples, como las de un niño, cuando es de un corazón sincero.


La FE no es creer que DIOS puede. La FE es que DIOS lo hará.

jueves, 21 de febrero de 2013

CUIDA TU CORAZÓN PORQUE DE EL MANA LA VIDA



Proverbios 23:26.
 “Dame, hijo mio, tu corazon y miren tus ojos por mis caminos”

En estos días tan difíciles donde los valores se pierden a diario, nos cuesta creer, no solo en los demás, sino también en nosotros mismos.



¿Se acuerdan de la historia de Moises, cuando libero al pueblo de Israel y abrió el mar? solo “imagínese” lo que es ver tanta agua, y mientras Dios le decía que caminara en fe, algún prójimo le gritaba ”sabes nadar” “ponte” las botas de hule muchacho; claro todo bien intencionado, para que no se moje, o solo veían la apariencia de Moises y sus limitaciones como buen tartamudo que era, y no podían ver lo que Dios vio en el.
 

O el mismo David cuando de enfrento a Goliat, ¿cuantos serian los soldados que pensaron mas en un funeral que en una victoria? También Noé fue un hombre muy polémico en sus tiempos, predicar de un castigo por el pecado y con un diluvio en un lugar donde no llovía.

En todos estos hombres Dios vio mas allá de las apariencias físicas o sus bienes, cuanto ganaban, o si las sandalias que usaban eran reef o nike, o si el turbante era marca Tommy; o si lo llamaban desde un Blackberry; sino que vio el corazón. Por eso cuando pensamos que no somos capaces, que no soy la persona adecuada, que hay alguien mejor que yo, que no es el tiempo, Dios es ese gran joyero que toma una piedra en bruto sin hermosura y la transforma en una perla preciosa de gran valor.
 
Cuando vengan dudas e inseguridades, no escuches las cosas negativas a tu alrededor, sino preocúpate por conocer lo que Dios puede hacer de ti, si le entregas tu corazón.
“sobre toda cosa guardada, guarda tú  corazón; por que de el mana la vida”. (Proverbios 4:23)